Foto de casas en Cambridge

Un tipo de financiación en masa o colectiva (crowdfunding) que está cogiendo mucha fuerza en el 2016 y muy probablemente arrase a partir del 2017 es el crowdfunding inmobiliario. Este tipo de crowdfunding de capital se podría definir de la siguiente manera:

Miles o cientos de miles de personas interesadas en invertir parte de sus ahorros en ladrillo acuden a una Plataforma de Financiación Participativa, fintech de crowdfunding inmobiliario debidamente inscrita en la CNMV, que se encarga de gestionar su dinero, creando una sociedad para que todas las aportaciones se agrupen. El pequeño inversor pasa a ser partícipe o accionista de la sociedad limitada o anónima, que compra un inmueble y lo gestiona. Los ingresos provienen de los alquileres que se administren, además de la posible plusvalía que se produzca si se acaba vendiendo el inmueble.

Hay ya varias iniciativas de este tipo en España, pendientes de que la CNMV les de de alta en su registro oficial. La que más nombre tiene es Housers, pero hay otras compañías como Privalore o Inveslar operando, a las que seguro se le unirán otras.

Claves de la inversión en crowdfunding del ladrillo

Hay que conocer algunas claves de este tipo de inversión fintech antes de comprometer nuestro dinero, sean 100 o 100.000 euros. Enfintech no nos cansamos de repetirlo: jamás arriesgar nuestros ahorros en inversiones que no entendamos.

1.- Coste y ganancia potencial: la rentabilidad esperada

Cuando estudiamos un tipo de inversión debemos intentar calcular la rentabilidad esperada que podemos obtener, las probabilidades que una determinada ganancia se dé. Por ejemplo, Housers afirma en su web que “la rentabilidad de los inmuebles de Housers está compuesta por la rentabilidad media neta del alquiler de los inmuebles de Housers (3,31%), el incremento del precio de la vivienda durante 2016 (6,30%) y el descuento inicial medio de cada oportunidad hasta ahora entre el número de años (4 años) estimados de media antes de la venta (5,69%)“.

Para que ganemos dinero el gestor debe ser capaz de rentabilizar los alquileres que pacta en “nuestro” inmueble, el mercado inmobiliario debe estar en una fase alcista y, como afirma Housers, comprar los inmuebles con un “descuento inicial” respecto al precio habitual en el mercado. Si los arrendatarios no pagan y destrozan nuestra propiedad, si invertimos en un inmueble que pierde valor o los que toman decisiones compran caro en lugar de barato, nuestra rentabilidad puede tornarse en pérdidas.

2.- La forma societaria: ¿quién decide?

Si ponemos dinero para comprar una parte pequeña de una sociedad, pasamos a ser propietarios minoritarios de una sociedad, que después compra y gestiona un inmueble. Somos propietarios indirectos del bien inmueble.

Tener y entender los estatutos de la sociedad y saber quién la administra y quienes son sus accionistas o partícipes mayoritarios con capacidad de decidir es clave para saber quién toma las decisiones, lo que se hace con nuestro dinero y el de los demás inversores.

3.- ¿Y si quiero recuperar mi inversión?

Invertir en crowdfunding inmobiliario es hacerlo sin un plazo pactado y con una rentabilidad incierta. Si queremos recuperar el capital invertido y las ganancias proporcionales, tendremos muchos problemas. Es posible que nadie nos quiera comprar nuestras acciones o participaciones, o bien que el precio que nos ofrezca suponga pérdidas. Si no hay un mercado medianamente competitivo para comprar y vender las participaciones, la liquidez es casi nula.

Ventajas

Para un pequeño inversor que quiere invertir en inmuebles y descarta otras herramientas más líquidas como los fondos relacionados con la actividad inmobiliaria o las Socimi, poner dinero en una iniciativa de crowdfunding inmobiliario supone comprar indirectamente una pequeña parte de un inmueble y repartir todos los costes, lo que supone una gran diversificación.

Riesgos

Podemos perder todo nuestro dinero, si la sociedad inmobiliaria en la que hemos invertido va mal y, por ejemplo, presenta un concurso de acreedores. En el registro de la propiedad no figuramos como propietarios, el propietario que figura es la persona jurídica en la que hemos invertido, la sociedad. Y lo que haga la sociedad lo deciden sus administradores y los socios mayoritarios, no el pequeño accionista.

Invertir en crowdfunding inmobiliario: siempre hay que entender la naturaleza y detalles del vehículo de inversión seleccionado. Y saber que es una inversión con riesgo. Enfintech analizaremos y compararemos estas empresas inmobiliarias tecnofinancieras para que maximices tus posibilidades de éxito.