Tras el boom de diversos tipos de crowdfunding, o también conocido como financiación en masa, llega a España un tipo especial de crowdfunding de préstamo, el crowdlending, otra nueva alternativa a los créditos bancarios tradicionales gracias a las aportaciones de un gran número de inversores.

Qué es Arboribus

El cierre del grifo de la financiación bancaria, debido a la crisis, acabó con los créditos baratos. El espectacular desarrollo de Internet y la baja rentabilidad de los depósitos de la banca tradicional ha empujado a inversores y empresas a buscar otros cauces para encontrarse y llegar a acuerdos de financiación sin la mediación del sector bancario tradicional.

De esta manera, Arboribus se configura como una plataforma web que permite a los inversores prestar dinero directamente a las empresas, tras un concienzudo estudio de las mismas, eliminando la intermediación bancaria. Los inversores pueden elegir las empresas a las que prestarán su dinero, la cantidad y a qué tipo de interés lo harán. Si la empresa acepta la oferta de financiación Arboribus formaliza los contratos y se encarga de gestionar los préstamos.

El modelo está pensado para empresas con un buen y amplio historial y acceso a la financiación bancaria, pero con dificultades para obtenerla en la totalidad de sus necesidades, por lo que se busca que las empresas diversifiquen sus fuentes de financiación contratando, al menos una parte, de una forma rápida, clara y en mejores condiciones.

Para los inversores el atractivo estriba en conseguir una rentabilidad por su inversión en empresas fiables, con un calendario claro de pagos predeterminado. Por otro lado, la plataforma ofrece a los inversores una total transparencia sobre las empresas financiadas, el estado de los préstamos y todos los procesos de inversión.

¿Cómo funciona?

El funcionamiento de Arboribus es sencillo. Arboribus selecciona a pymes españolas que necesitan financiación y realiza un análisis de riesgo. Para que la empresa pueda optar a ser candidata para la financiación ha de demostrar dos años consecutivos de beneficios. Si las considera solventes, les ofrece el préstamo vía web a los inversores, que pueden ser profesionales o particulares. Éstos, pueden invertir desde 20 euros hasta 2.000 euros por empresa.

En cuanto a la fijación del tipo de interés, la plataforma es la encargada de fijar una horquilla, pero son los propios prestamistas los que negocian el tipo de interés exacto del crédito que van a dar mediante una subasta en tiempo real. Una vez se alcanza el capital requerido por la empresa, cada uno recibirá mensualmente la parte proporcional al interés ofrecido. Hasta la fecha, según la página de la empresa, la rentabilidad media es del 7% anual. Arboribus obtiene los ingresos de una comisión de entre el 1% y el 3% del préstamo que paga la empresa financiada y del 1% de los ingresos que cobra el inversor a medida que va recibiendo los pagos mensuales.

Ventajas e inconvenientes de Arboribus

El inversor ha de tener claro que el riesgo de impago por parte de la empresa, aunque sea pequeño, lo asume enteramente él. Los intereses por morosidad, si la hubiera la asume la empresa financiada. Además, el inversor no puede recuperar el dinero por adelantado ni, en principio, vender su participación en la inversión. Los plazos de devolución de los préstamos están entre los 6 y los 36 meses, recuperando los inversores una cantidad fija cada mes.

No se requiere demasiado dinero para participar en un préstamo (20 euros). Por otro lado, desde la propia página de Arboribus se recomienda la diversificación en los préstamos para reducir el riesgo por impago. Las comisiones que cobra Arboribus no son deducibles ante Hacienda, además de que la plataforma retiene el 19% para ingresarlos trimestralmente a la Hacienda pública. Esos 19 euros no podrán ser reinvertidos.

La rentabilidad aún es relativamente baja, comparada con otras plataformas europeas, pero sin duda es una interesante opción fintech para considerar a la hora de invertir nuestro dinero, siempre que entendamos perfectamente la naturaleza de la inversión, los riesgos que asumimos y, además, sepamos diversificar.