Desde que Kantox comenzó en junio del 2011 su andadura, ha evolucionado hacia un modelo en el que no solo ofrece un servicio de cambio de divisas más barato que las entidades financieras, sino soluciones para gestionar divisas.

¿Qué es Kantox?

La empresa nació cuando sus fundadores observaron la ineficiencia y opacidad del mercado de divisas. Las empresas no tenían muy claro cuánto pagaban ni por qué acababan pagando barbaridades en comisiones. Desde entonces, Kantox ha crecido hasta contar con 2.000 clientes en Europa y presencia en Reino Unido (donde tienen la sede), España (donde nació la empresa) y Francia.

La compañía, tal y como se definen ellos mismos, es “una plaza de mercado donde empresas de la economía real pueden cambiar divisas de forma transparente“. Mediante su conocimiento y productos permiten a sus clientes gestionar su exposición de divisas, crear estrategias de cobertura, automatizar las transacciones en divisa y procesar pagos internacionales de forma inteligente. Gracias a su labor, generan ahorros significativos, eficiencia y productividad con total transparencia.

En definitiva, se trata de aportar valor a los clientes mediante conocimiento experto, productos y soluciones, que les permitan gestionar su exposición en divisas, construir estrategias de cobertura, automatizar las transacciones en divisas y procesar pagos internacionales de forma inteligente.

¿Cómo funciona Kantox?

Lo primero de todo es darse de alta como usuario, para lo cual se tendrá que aportar una serie de documentación para comprobar que todo está conforme a los requisitos impuestos por la regulación contra el blanqueo de dinero. Se trataría de:

  1. Acta de constitución de la sociedad (o Modelo 200 en España).
  2. Identificación de la persona que realizará las operaciones, así la de uno de los directores de la empresa (si no coincidiera).
  3. Documento que certifique la dirección postal de uno de los directores de la empresa.
  4. Formulario de autorización para poder operar a través de la plataforma.  Descargable desde la propia plataforma.

Tras un periodo de entre 24 y 48 horas se procede al alta y ya se puede acceder a la cuenta. Introduciremos la cuenta de banco del beneficiario (donde deseas que Kantox entregue los fondos tras hacer el cambio de divisas) y, desde la pestaña “Operar”, podremos configurar nuestra primera operación.

Para las tres primeras transacciones, normalmente se suele confirmar con el usuario los detalles y el tipo de cambio por teléfono. Aunque si se desea se puede solicitar que las operaciones sean automáticas: pudiendo confirmar las operaciones sin necesidad de llamadas telefónicas, a través de la clave de firma que te proporciona la plataforma.

Una vez confirmada la operación, Kantox genera automáticamente las órdenes de liquidación, que llegarán por correo electrónico al usuario, aunque también se pueda acceder a ellas desde el panel de control de la plataforma. El usuario ya solo tendrá que mandar los fondos a las cuentas segregadas indicadas en las instrucciones de liquidación a través de una transferencia bancaria. Del resto se ocupa la plataforma.

En la práctica, para realizar el intercambio, la Empresa A debe registrarse en la plataforma, seleccionar la divisa que quiere vender y la que quiere comprar, definir el importe que desea intercambiar, seleccionar una contraparte con la que realizar el intercambio (Empresa B) y el día en el que desea hacer efectiva la operación.

Cuando las dos empresas han confirmado la operación, envían la cantidad acordada a las cuentas que Kantox ha creado para cada una de ellas. Una vez realizados los ingresos, Kantox comprueba que los fondos de ambos ingresos son los previamente acordados por las empresas y, si es así, procede a realizar el intercambio.

Si una empresa no logra encontrar una contraparte para llevar a cabo el intercambio de divisas, Kantox actúa como los bancos y brókeres. Interviene como una central de compras y acude al mercado de divisas para llevar a cabo la operación.

Por cada operación Kantox aplica una comisión de entre el 0,09% y el 0,29%.

Ventajas e inconvenientes de Kantox

Con Kantox se tiene la gran ventaja que la operación no admite juegos con el tipo de cambio ya que se realiza con otra empresa que necesita la contrapartida.

Buena atención al cliente, sobre todo porque se habla con un profesional y no un comercial bancario que no se entera la mayor parte de las veces.

Ahorro de costes, ya que las comisiones son moderadas y conocidas, careciendo de gastos inesperados.

Tras una cierta práctica, la operativa es sencilla y ágil.

Aun así, no es una plataforma para gente sin conocimientos, hay que entender  cómo funciona el mercado de divisas.

Está pensado para empresas con un cierto volumen de transferencias internacionales. Es decir, quizás no merezca la pena todo el proceso (relativamente largo) para una transferencia puntual o para empresas que realicen pocas transferencias internacionales.