Reclamación de telefonía móvil

El servicio de atención al cliente en el sector de la telefonía móvil es, junto con el de contratación de seguros, los que más llamadas entrantes reciben a la hora de resolver dudas, realizar contrataciones o poner reclamaciones. La falta de conocimiento sobre las condiciones de los contratos o el incumplimiento de las cláusulas son algunos de los motivos.

Principales motivos de reclamaciones en telefonía móvil

A menudo ocurre que un cliente tiene la necesidad de ponerse en contacto con la empresa de telefonía móvil para comunicar una incidencia. No siempre ha de ser una reclamación, sino que también suele hacerse para pedir información sobre las coberturas, o por comparar precios entre diferentes compañías.

Sin embargo, con cierta frecuencia, en situaciones de descontento del cliente, que éste debe tramitar una reclamación por una serie de razones. Dentro de todas las reclamaciones que reciben las compañías de telefonía móvil se pueden recopilar algunas de las más comunes:

  • Incumplimiento de las cláusulas que se indicaron en la oferta: A menudo ocurre que el servicio aplicado nada tiene que ver con el ofertado. Bien por la letra pequeña o por falta de atención del cliente. La reclamación más común dentro de esta categoría suele girar en torno al precio.
  • Cobro de las facturas tras haber solicitado la baja
  • Renovaciones de contratos sin consentimiento o aviso: Las más graves se producen cuando no se avisa al cliente de que se procede a su renovación.
  • Exceso de dureza en las penalizaciones por incumplimientos de contrato

¿Cómo gestionar una reclamación de telefonía móvil?

Al igual que en otro sectores como en comparación de precios, o asesoramiento financiero, existen figuras personales que ayudan a gestionar este tipo de incidentes para poder defender los derechos del cliente en cada caso.

Si tras consultar con el servicio técnico no se obtiene ninguna mejora en la situación, es momento de gestionar una reclamación oficial propiamente dicha.

El tiempo que debe transcurrir desde que se observa el problema hasta que se pone la reclamación es de un mes. La queja puede ponerse a través del teléfono gratuito de la empresa o por vía mail, aunque hay gente que sigue haciéndolo por carta o de manera presencial en las oficinas. De esta manera se podrá obtener el número de referencia, y se establece otro mes para que la compañía responda a la incidencia. En caso negativo, se puede tramitar la queja o reclamación con Consumo o a través del Ministerio de Industria, donde puedes conseguir más información en el siguiente enlace.