Raisin banco

A falta de cerrar unos flecos finales, como son la aprobación final por parte de la Autoridad Federal de Supervisión Financiera de Alemania (BaFin) y el Banco Central Europeo (BCE), la operación de compra del banco MHB Bank de Frankfurt por parte de la FinTech Raisin GmbH, es un hecho. El nacimiento del banco Raisin es ya una realidad.

Esto solo es un signo más de que la tendencia al alza de estas empresas de nueva generación, que unen finanzas con innovación tecnológica sigue adelante con paso firme.

Raisin nació en 2012, enfocada a la gestión de depósitos financieros de alta rentabilidad. Desde su inicio, para dar soporte a su operativa, contó con el respaldo de MHB Bank, ya que necesitaba una ficha bancaria de respaldo. Su negocio es la oferta de productos de ahorro, depósitos o cuentas a plazo, a cambio de tipos de interés normalmente sólo accesibles para grandes inversores. Esto hizo que tuviese que tener una entidad con ficha bancaria para operar, ya que estos depósitos deben estar cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos a nivel europeo.

Raisin compra MHB Nank: una fintech compra un banco

Así, Raisin ofrece a sus clientes un acceso sencillo y directo a una amplia variedad de productos de ahorro e inversión de toda Europa, de tal modo que los más 165.000 clientes de la plataforma pueden elegir entre los más de 250 productos de ahorro ofertados por casi 70 bancos europeos en las siete plataformas locales que tiene en la Unión Europea.

Por su parte, MHB Bank, creado en 1973, siempre ha sido una entidad enfocada hacia empresas, con especial interés hacia la gestión de carteras de crédito. En 2005 se convirtió en subsidiaria de la compañía de inversiones estadounidense Lone Star y, ha dedicado buena parte de su actividad a dar soporte y colaborar con numerosas FinTechs. En concreto, el soporte que este banco ha propiciado a Raisin ha sido el de gestión de cuentas, identificación de clientes, así como de las transacciones financieras.

Ahora, con la compra de la que hasta ahora ha sido su plataforma de respaldo, Raisin sienta un precedente acerca del poder de crecimiento de las empresas FinTech. Siendo además este un movimiento estratégico de amplio calado, ya que MHB Bank, da soporte con su ficha bancaria a un buen puñado de FinTechs que podrían ser competidoras, colaboradoras o complementarias a Raisin en su política de expansión.

Crecimiento de las fintech

El crecimiento de las FintTech está creciendo a un ritmo cada vez más acelerado, de hecho, se estima que la mitad de los consumidores utilizan algún servicio de una FintTech, según las mismas estimaciones, un 13% usan hasta más de 5 servicios distintos. Mientras tanto, la gran mayoría de empresas financieras creen que su modelo de negocio está en peligro por el proceso de innovación que la disrupción tecnológica de estas empresas está provocando.

El sector financiero, que ya se caracteriza por su volatilidad y el alto riesgo de sus operaciones, se halla en un alto estado de incertidumbre debido al efecto que el impacto tecnológico pueda tener en su operativa. Es un hecho contrastado que la tecnología está transformando la sociedad y las actividades económicas a un ritmo trepidante; tanto es así, que en 2017, por primera vez en la historia, la publicidad online superó la televisiva, con Facebook y Google abarcando el 73% de dicha publicidad.

Sin embargo, a pesar del crecimiento exponencial de estas empresas FinTech, sus números no son todavía significativos. El peligro para el sector financiero tradicional, reside en la que son capaces de cambiar los hábitos de consumo y acceso a productos financieros del ciudadano de a pie, ya sea mediante diseños de aplicaciones sencillos; o bien apostando por métodos de comunicación no tradicionales con el cliente, como los mensajes privados; o dando un acceso fácil y rápido a productos como créditos, préstamos o pagos. En definitiva, el mensaje que quieren transmitir la mayoría de estas empresas es que son una alternativa a los proveedores tradicionales, ya sean bancos, aseguradoras o empresas financieras.

La respuesta del sector financiero tradicional, viendo la eficiencia que está demostrando estas nuevas empresas, está siendo desarrollar sus propias aplicaciones, entablar acuerdos de colaboración con Fintech ya creadas o comprar directamente las empresas para implementarlas en su operativa.

El caso es que en el caso de Raisin con MHB Bank, el proceso ha sido precisamente el contrario. De ser una empresa colaboradora ha pasado a comprar la entidad bancaria, con lo que se ha evitado, bien la dependencia con posibles trabas a su crecimiento, bien el tener que obtener una ficha bancaria nueva. Por ahora, sólo es el primer caso. ¿Veremos más movimientos de Google para ser un banco, o de Amazon, por ejemplo?