Crowdfunding de energía renovable

¿Por qué el crowdfunding de energías renovables está de moda?

El mundo apuesta por las energías renovables. La Unión Europea se ha comprometido que para el próximo año al menos el 20% de su energía sea limpia. Al otro lado del Atlántico, a pesar de las políticas energéticas a favor de combustibles fósiles de Donald Trump, California, el Estado con mayor peso económico, se ha comprometido a producir un 100% de su energía de fuentes no contaminantes para el año 2045.

Con esta perspectiva de crecimiento a nivel global se disparan los proyectos. Por ejemplo, las granjas eólicas marinas de Moray Firth y Triton Knoll en el Reino Unido acapararon 3.335 y 2.592 millones de dólares de inversión en el 2018. En energía solar el proyecto marroquí de NOORm Midelt PV de 800 MW recibió otros 2.400 millones de dólares. La necesidad de financiación, especialmente en turbinas y paneles lleva a que se creen nuevos instrumentos de financiación como green bonds o project bonds y que también fondos de inversión se interesen por un sector en el que el año pasado las transacciones superaron los 110.000 millones de dólares.

Pero no todos los proyectos son millonarios y se financian con grandes fondos. La apuesta por las energías renovables se sustenta en buena parte por miles de instalaciones de todo tipo de tamaño y también tiene cabida nuevas formas de inversión como es el crowdfunding.

Cómo es el crowdfunding de energías renovables

El éxito a nivel mundial del crowdfunding para energías verdes tiene muchas causas. Desde luego, hacer accesible poder invertir en proyectos de interés económico es el pilar, pero también hay que tener en cuenta que el crowdfunding es también una excelente herramienta de comunicación, que permite una transparencia total y una mayor involucración y conocimiento del proyecto por parte de los inversores. Gracias a esto pueden participar de forma mucho más activa, aunque el grado depende de la forma de la inversión.

Los primeros proyectos de crowdfunding en energías verdes comenzaron en 2012 en un contexto en el que la fuerte transformación en los sistemas de energía que comenzó a  finales de los años 90 (liberalización de la industria por un lado y la necesidad de descarbonizar los sistemas de energía al aumentar la proporción de generación renovable por el otro) ha permitido la llegada de inversiones de menor tamaño y la entrada en el mercado de la energía de nuevos operadores (ciudadanos, autoridades locales, pequeñas empresas) que incluso pueden convertirse en productores de energía y no solo en usuarios “pasivos” de un servicio prestado. De hecho, la última década ha sido testigo del creciente desarrollo de la energía comunitaria y compartida en muchos países de nuestro entorno, que desde ahora gracias a la nueva regulación sobre el autoconsumo colectivo se podrá aprovechar en España también participar, y abrir el abanico a multiplicar los microproyectos de financiación a través de crowdfunding

Desde que surgió la primera plataforma hasta ahora el número de iniciativas ha ido aumentando de forma exponencial. La forma más común es ofrecer inversiones en proyectos de energía renovable a partir de una combinación de tecnologías, que incluyen energía solar fotovoltaica, energía eólica y en menos importancia biomasa e hidroeléctrica. El resultado es que un 85% de estas plataformas se centran en conseguir inversión (préstamos, participaciones o formas híbridas), pero también un 15% de las mismas ofrecen otras vías de financiación colectiva como son la donación.

¿Por qué el préstamo es la forma más usada en el crowdfunding energético?

La distribución actual de todas las plataformas por tipo de financiación es la siguiente:

Préstamos 62,0%
Participaciones, acciones 10,0%
Productos híbridos 12,0%
Donaciones/Recompensas 16,0%

 

Los datos pueden sorprender, por el enorme peso del préstamo frente a otras formas de financiación, pero las razones son claras:

  • Periodo de maduración de largo plazo: Este tipo de inversiones, que requieren aportaciones económicas importantes, también requieren un horizonte de retorno largo al que no están dispuestos a asumir. Por eso se prefiere préstamos con interés prefijado y devolución del capital.
  • Mercado de reventa de participaciones estrecho: Aunque dependa de cada plataforma, en la gran mayoría de los casos el “mercado secundario”, en el que se puede vender las participaciones tiene muchos límites y dificultades, lo que retrae al inversor.

A pesar de esto, el porcentaje de empresas que financian vía préstamos crowdfunding va disminuyendo lentamente a favor de hacerlo directamente a través de participaciones o préstamos participativos. Las plataformas no financieras o de donación se mantienen estables y se centran en proyectos de energía renovable a las comunidades y al sector sin fines de lucro en sus respectivos países o para apoyar proyectos en países en desarrollo.

Reino Unido se destaca como el líder del mercado a nivel mundial, en términos de número de proyectos y dinero recaudado, le sigue Holanda, Estados Unidos y Alemania. España ocupa una posición poco destacada, aunque el gran peso que tiene la energía renovable le da un amplio margen de crecimiento.

El uso del crowdfunding en el sector de las energías renovables solo acaba de empezar con un enorme potencial de poder participar en proyectos que aúnan rentabilidad financiera con beneficios para la sociedad.