Tarjeta de crédito Apple Card

El pasado 25 de marzo Apple anunciaba, entre otros nuevos servicios, el lanzamiento Apple Card, la tarjeta de crédito de Apple. Esta tarjeta de crédito fintech estará disponible este próximo verano de 2019 en versión virtual pero también física en Estados Unidos, aunque ya se puede solicitar. Movimientos que avecinan un próximo Apple Bank, a medida que vaya desarrollando nuevos productos financieros.

En su versión digital, la tarjeta Apple Card estará vinculada a la app Wallet, el monedero digital del sistema operativo iOS, lo que puede ser un límite para los usuarios de otras plataformas, pero simplifica su utilización para los usuarios de Apple que, tras su aprobación, tan solo tienen que descargarla al Wallet. Según señaló Tim Cook, CEO de Apple, su sistema de pagos Apple Pay ya se usa en el 70% de los comercios en Estados Unidos y estima que para 2019 gestionará 10.000 millones de transacciones.

El cliente que quiera tener también soporte físico de la tarjeta de crédito Apple Card también puede solicitarla. En este caso, recibirá una tarjeta muy atractiva en el diseño (acorde a los productos Apple), fabricada en titanio y en la que ni siquiera hay ni número de tarjeta, ni código de seguridad CVV o espacio de firma. Toda esa información se almacena en tu móvil y para conseguirla tienes que acceder con el sistema de seguridad que tengas activado, desde huella dactilar a reconocimiento facial, lo que supone una medida de seguridad adicional importante.

Tarjeta de crédito Apple física

No tan independiente: de la mano de Goldman Sachs y MasterCard

A pesar de estas mejoras, no han sido pocas las críticas que ha recibido, señalando que se trata de un sistema de pago más, sin que proporcione muchos cambios. El primer grupo de críticas está en que ha sido desarrollada en conjunto con un banco, Goldman Sachs, y uno de los líderes de emisión de tarjetas, MasterCard.

Este paso es el lógico. Lo vimos la semana pasada cuando Movistar anunció el lanzamiento de Movistar Money, su servicio de préstamos al consumo de la mano de CaixaBank. Los negocios o productos fintech no tienen que suponer una ruptura completa con las empresas financieras tradicionales. En muchos casos, la experiencia de empresas en nuevas tecnologías compartida con la que por otro lado tengan bancos u otros operadores en el sector financiero da como resultado nuevos y mejores servicios. Es más, en una primera fase sería incluso temerario que una empresa tecnológica se lance de forma importante al mundo financiero sin tener esa experiencia que precisamente puede adquirir para el futuro con productos conjuntos.

No tan nueva: otra tarjeta de marca compartida

La segunda gran crítica es considerar a este producto como otra tarjeta más de marca compartida, una tarjeta affinity. Es cierto, en parte lo es, y hasta uno de sus reclamos principales es el clásico de este tipo de plásticos, descuentos o reembolsos. Apple Card, reembolsa a los usuarios dinero en efectivo por las compras que realice: un 1% si usan la tarjeta física, un 2% si lo hacen con la virtual (incentivando con este descuento su uso) y, principalmente, un 3% si compran productos o servicios Apple.

Esta promoción es completamente lógica. Apple con lo que gana dinero es vendiendo iPhones, iPads u ordenadores Macs, y hacia este negocio central es donde pivotará todo. Por ejemplo, en el mismo acto se anunció otro servicio, su televisión en streaming Apple TV+ que competirá con operadores como Netflix o HBO.

¿En qué dispositivos se lanzará en primer lugar?  Pues precisamente en su sistema de entretenimiento Apple TV y en las apps para los dispositivos de la empresa de Copertino.

Aspectos más innovadores de Apple Card

Pero, a pesar de las críticas, que curiosamente provienen más del sector financiero “clásico” que del área tecnología, Apple Card si promete un cambio importante basado en la experiencia del cliente a la hora de monitorizar y gestionar sus finanzas.

Cuando los usuarios abran Wallet, tendrán acceso en tiempo real a un extracto con sus gastos, fecha de pago, sus más recientes transacciones, y todos los pagos organizados por categorías de forma inteligente. Apple Card utiliza la información del tipo de establecimiento donde has realizado la compra (restaurante, viajes, tienda de deportes, supermercado, etc.) y lo clasifica ayudándote a saber dónde gastas.

También te facilita comprobar tu presupuesto de gastos con un sistema de “anillos”, similares a los que ya usa Apple Watch para medir tu actividad física, y en el que puedes establecer metas financieras que te ayudan a ahorrar y controlar tus gastos.

Con todo ello consigue un punto importante una experiencia más cercana al cliente que puede controlar mejor su medio de pago haciendo más sencillas y manejables tareas que en la mayoría de las ocasiones son más complejas y tediosas. Este es un pilar fundamental que seguramente veamos en mejoras y nuevos lanzamientos futuros. ¿Estamos en los albores del nuevo Banco Apple?