Fidelización móvil

La tasa de penetración de los Smartphones sigue creciendo en España y ya supera el 92% de cuota de mercado, por encima de la media europea. Los teléfonos inteligentes se han convertido en una herramienta imprescindible de nuestro día a día que tiene su reflejo en un cambio radical de hábitos. Cada vez se utiliza menos el teléfono móvil para llamar y enviar mensajes de texto, mientras se disparan el uso de apps de mensajería de pago, de localización, etc. Los españoles tienen de media 16 apps instaladas, una cifra que se multiplica entre los más jóvenes, pero solo tienen una utilización activa en aquellas que les confiere importante valor.

En este contexto las oportunidades de negocio que genera el uso móvil siguen creciendo y las fintech tienen mucho que decir en negocios que van desde los pagos por móvil, interrelación con el cliente a la fidelización.

Los cambios en la fidelización del cliente

Los programas de fidelización han estado históricamente unidos a formatos como tarjetas de clubes de fidelización, puntos, descuentos o vales canjeables. Estos instrumentos han sido muy útiles, pero en grupos de población muy limitados, especialmente los que hacen un uso muy intensivo en compras de algún tipo de bien o servicio, por ejemplo, los que vuelan con frecuencia.

Por todo ello el principal cambio en los últimos años fue hacer más global muchos de estos programas de fidelización. Así, los programas más importantes fueron extendiendo sus ventajas en acuerdos cruzados con otras empresas y productos. Ya, por ejemplo, no conseguimos puntos de una aerolínea solo por volar, también sumamos reservando un hotel, alquilando un coche o incluso repostando gasolina.

Con todo ello se consigue más clientes para fidelizar, pero también que, al acumular distintos programas, muchas veces no se realice toda la actividad que quiere la empresa y que el cliente disfrute de sus ventajas. Todo ello cambia con el móvil.

La fidelización móvil

Adaptar los programas de fidelización al ámbito móvil consigue superar estos problemas. En primer lugar, permite que el cliente pueda acceder de forma rápida y sencilla a todos sus programas de fidelización, pero, especialmente se multiplican las posibilidades de obtener información e interactuar con los usuarios.

La utilización de las apps ha conllevado una serie de beneficios añadidos para las empresas, pero también ventajas para el consumidor al poder utilizar sus datos para personalizar sus ofertas y estar más fácilmente al día de descuentos y promociones.

Una oportunidad para las fintech

Hasta ahora los programas de fidelización se basaban especialmente en grandes compañías. Desde luego, cualquier negocio puede crearlo, pero es difícil soportar los costes de hacer una tarjeta, comunicar ofertas, hacer un mailing, etc.

La llegada a Internet y el uso del correo electrónico ya supuso una ventaja, especialmente para las tiendas online, pero transformar un correo en una compra presencial era poco efectivo.

Gracias al Smartphone la fidelización se universaliza, se democratiza y se convierte en una gran oportunidad de crecimiento para el sector fintech. Las áreas de trabajo irán desde el desarrollo de la aplicación y su implementación, gestión externa de datos del cliente, búsqueda de asociados, mantenimiento, etc. Las fintech han llegado para convertir la fidelización en una realidad para todo tipo de negocios.