Amazon Bank en 2019 en España

En 2.012 un estudio llevado a cabo por el Deutsche Bank advertía que los gigantes tecnológicos, con mención especial a Google y Apple, en un plazo de tres a cinco años, podrían arrebatar a la banca tradicional parte de su negocio. Anunciaba, además que empresas como Paypal o Amazon comenzarían invadiendo el negocio bancario a través del mercado de transferencias comerciales, pasando enseguida al de préstamos y depósitos. Transferencia del Banco Amazon, préstamos Amazon, tarjetas de crédito, hipotecas, cuentas corrientes y depósitos Amazon ¿a solo un año vista en España?

Ahora, seis años más tarde, el momento parece haber llegado para Amazon. Esta compañía, que ya ofrece servicios financieros en India y México, a través de plataformas y herramientas digitales, englobadas dentro del marco de las fintech, que funcionan como alternativas reales a la banca, posibilitando pagos online, así como alternativas a las tarjetas de crédito.

Los bancos no quieren ni oír hablar de las grandes tecnológicas metidas en el negocio financiero. Éstas tienen mucho músculo económico para afrontar con garantías un servicio que ofrezca las mismas funcionalidades que un banco, pero además cuentan con dos elementos capitales cuando se trata de tener éxito en los pagos y préstamos del consumidor, como son los datos y la relación con el cliente. Y, aunque roza ya lo obsesivo el miedo que las entidades de crédito tradicionales parecen tener a la inmersión del gigante de Bezos en el mercado financiero, lo cierto es que éste parece estar dando los pasos para hacerlo realidad en nuestro país en un plazo de tiempo breve.

Tanto es así, que, según los informes que maneja el BBVA, la multinacional estadounidense tiene intención de desembarcar en España en poco más de un año. Es decir, con sólo siete años de actividad en nuestro país, y tras haberse hecho un hueco en el sector editorial, así como en la venta de aparatos electrónicos, ropa, juguetes y contenidos digitales, según todos los indicios, Amazon dará un paso más en el mercado español y se introducirá directamente en el negocio bancario.

Al parecer, el gigante estadounidense estaría negociando con JP Morgan y Capital One para lanzar su propia cuenta corriente Amazon, dirigida a clientes jóvenes y a aquellos que no poseen cuentas bancarias. Esto permitiría al gigante de la logística repetir su estrategia en otros sectores, comenzando primero por establecer alianzas y acuerdos con las principales entidades del país, antes de intentar el asalto al mercado por sí misma.

Sin embargo, no es menos cierto que las aproximaciones de Amazon al sector financiero están siendo frecuentes y variadas. Así, servicios como Amazon Pay, producto del 2.007 con previsión de implantación en España, Francia e Italia en breve, incluye un monedero electrónico para los clientes y una red de pagos, tanto para tiendas online como para establecimientos físicos. Este servicio, está presente en 170 países y se prevé que pronto incluirá funcionalidades como pago de impuestos, viajes, seguros, entretenimiento y donaciones.

Por otro lado, Amazon Cash, presente en Estados Unidos, permite a los clientes depositar efectivo, sin coste, en una cuenta digital a través de un código de barras en establecimientos minoristas concertados, dinero que pueden luego usar digitalmente a través de la plataforma. Esto permite a la compañía atraer a su portal de compras a la población no bancarizada, así como a las nuevas generaciones, ya que permite su uso a los niños para gestionar sus pequeños ahorros, bajo control parental.

Otro producto de la firma, Amazon Lending, activo en EEUU, Reino Unido y Japón, permite la emisión de préstamos con cantidades de entre 1.000 y 750.000 dólares enfocados a pymes. En los siete años de funcionamiento de esta funcionalidad, Amazon ha emitido préstamos por valor de 3.000 millones de dólares a 20.000 pymes y explora oportunidades en India y México. Además, ofrece tarjetas de crédito y débito para sus principales clientes.

Aun así, según Goldman Sachs, la alta regulación existente en nuestro país moderará las aspiraciones a largo plazo de Amazon. Tanto es así que las iniciativas de la compañía podrían ir enfocadas principalmente en eliminar la fricción en el punto de venta y expandir su base de clientes a los consumidores que no tienen tarjetas o que no tienen suficiente bancario para llevar a cabo sus operativas.

Lo que sí es cierto es que, con millones de clientes, trillones de datos, acceso a capital barato y un margen de maniobra aparentemente ilimitado de sus inversores para establecerse en nuevos negocios, Amazon es un competidor temible para todos. Amazon Bank sería el tercer banco del mundo por volumen de negocio, con un valor que es casi el 65% del PIB de nuestro país.