Participar en proyectos de crowdfunding puede ser muy rentable y generarnos ganancias por encima de otras formas de inversión. Por estos beneficios, por supuesto, hay que tributar. Conocer la fiscalidad del crowdfunding cuando dejamos dinero de forma colectiva y otros tipos de financiación colectiva nos ayudará a evitar que los impuestos se coman toda nuestra ganancia.
Pensemos en la compra de un bono de empresa, que no deja de ser parte de una emisión de deuda que realiza la sociedad para financiar sus proyectos o si invertimos directamente en la empresa comprando participaciones. Los beneficios de ambas operaciones tributan, y, por tanto, ocurre de forma análoga si en lugar de hacerlo directamente lo hacemos a través de una plataforma de crowdfunding.






