Tal y como ya avanzamos anteriormente, la salida a bolsa de Coinbase, el mayor comercializador de criptodivisas de EE UU, promete ser un auténtico terremoto en el ámbito de las fintech. Esta empresa nació como monedero digital de criptomonedas y, rápidamente, supo evolucionar hacia una exchange de criptomonedas a través de la cual un usuario puede utilizar dinero real para comprar diferentes tipos de criptomonedas, pudiendo igualmente venderlas en el momento que se quiera.
Y es que el mercado de las criptomonedas no ha dejado de calentarse en el último año y divisas digitales como el Bitcoin han marcado máximos en sus cotizaciones en las últimas semanas. Inversores, algunos avezados en la materia y otros no, se acercan a este producto al tiempo que los supervisores comienzan a inquietarse por el auge de un producto que entraña grandes riesgos.

Coinbase fue fundada en junio de 2012 en principio como una billetera para almacenar y operar con criptomonedas, sin embargo, pronto decantó su actividad para comprar y vender bitcoin a través de transferencias bancarias. A partir de 2018, la compañía ofreció funciones de compra/venta en 32 países, mientras que la cartera de criptomonedas estaba disponible en 190 países en todo el mundo.
