
Que la banca tradicional tiene graves problemas no es un secreto. La política de tipos de interés negativos del Banco Central Europeo les lleva a una rentabilidad situada en mínimos desde hace ya varios años. A eso le sumamos una cada vez más próxima llegada de gigantes tecnológicos al sector, sea un Google Bank, sea un Orange Bank España 2020.
Las llamadas fintech, nativas en entornos digitales, están empezando a suponer un serio problema para las entidades bancarias tradicionales, que han de reestructurarse para intentar adaptarse a las nuevas tecnologías.







